A Versace lo mató Patrick Bateman

A Versace lo mató Patrick Bateman

noviembre 4, 2018 0 Por wpadmin

Entiendo que en la mayoría de bastardos la figura Gianni Versace les importe tanto como saber si las relaciones románticas de Mujeres y hombres y viceversa fructifican más allá del programa. Calla, que seguro que hay alguno que sí … A mí me pasó, al menos, en saber que la segunda entrega deAmerican Crime Story se centraría en la muerte del célebre diseñador de moda. Pero después de que la primera temporada, enfocada en el caso O.J. Simpson, Superara con creces mis expectativas, me sentía con cierto deber de ofrecer al menos el beneficio de la duda. Y claro, también tiene que ver el peso de la nòmima que me pagan Los Bastards para escribir artículos.

Y cual fue mi sorpresa cuando no hicieron falta ni dos episodios para que me rindiera nuevamente a los pies de uno de los grandes creadores de ficción televisiva, Ryan Murphy, para descubrir que Versace es la excusa barata para abordar temas mucho más interesantes y profundizar en aquellos vertientes de la condición humana más oscuros y que tan bien sabe retratar el creador de series como American Horror Story, Feud, Glee, Nip / Tuck… Ya lo siento, Versace, lo tuyo es ser un simple McGuffin. Bueno, y haber diseñado para la posteridad el vestido más bonito que nunca le he visto puesto a Jennifer Lopez, Por otra parte nada difícil, teniendo en cuenta su mal gusto a la hora de vestir (ver el enlace al Hola EE.UU. si no lo recuerde).

Dicho esto, hay quien se puede sentir estafado porque, por el contrario, American Crime Story: The Assassination of Gianni Versace no se centrara en la vida del diseñador italiano y su hermana Donatella tanto como se esperaba, pero si han tenido paciencia y un mínimo de sensibilidad han salido ganando. Os lo podemos asegurar.

Como ya ocurrió con O.J. Simpson, La serie dejó de lado la descripción más sencilla y convencional, al estilo de serie de criminales como Manhunt: Unabomber, Para proponer una reflexión profunda sobre cómo se trató el litigio, centrarse en el retrato de los personajes de su órbita (caso de la fiscal o los abogados), el tratamiento de los medios, el racismo … Aquello era lo que agrandaba la serie, y aquí vuelve a pasar. Y es así como, después de mostrar el asesinato de Versace, los guionistas y creativos van más allá del personaje famoso para tratar el contexto, con el tema de la homofobia institucionalizada tan persistente en aquella época (y no hace tanto, a la década de los noventa), que permitió, por ejemplo, que Andrew Cunanan llegara a perpetrar tantos asesinados a lo largo de más de dos años sin que el FBI ni nadie le parara los pies. supongo (modo donde ironía / sarcasmo) que no pasa nada cuando matas unos maricas y maricones, siempre que no sean famosos, porque entonces sí que estás perdido. Este vendría a ser el resumen de la trayectoria criminal de este psicópata que aquí nos dibujan como un alma torturada, lleno de aspiraciones y de debilidades, devorado por la envidia, con una falta de autoestima y de escrúpulos que lo conduce a matar fríamente todo aquel que es un obstáculo en sus ambiciones, con una frialdad asesina que incluso Patrick Bateman bendeciría.

Y es que el retrato de este antihéroe (real) nos recuerda, y mucho, el querido personaje de ficción que, seis años antes de la muerte de Versace (1997), plasmó Bret Easton Ellis en la memorable novela American Psycho.

Con el foco puesto, pues, en Andrew Cunanan, Los espectadores seguimos en orden cronológicamente inverso el camino criminal de Cunanan antes de matar el pobre Versace. Con episodios brillantes como el del asesinato del magnate inmobiliario Lee Miglin, que deriva en el retrato de la mujer de la víctima, empeñada en negar cualquier evidencia que su marido se acostaba con hombres como Cunanan y disfrutaba leyendo revistas pornográficas alemanas. O el cuarto episodio, de terror absoluto y que nos hace pensar que Cunanan es el primo hermano de Bateman, dedicado a David Madson; o el quinto, que trata sobre los traumas fatídicos que pueden suponer la homofobia en un soldado del ejército como Jeff Trail.

ni Penélope Cruz ni Ricky Martin, Que están bien en sus respectivos papeles; la clave del éxito de la serie es el magnetismo que desprende Darren Criss en el papel de Cunanan, y su despliegue interpretativo capaz de seducirte y conmoverte … hasta que saca a lucir el ser vil, codicioso, envidioso y psicópata que tan bien escondido tiene dentro.

Ya tardan en ir a Netflix y dejar de ver chorradas: A.C.S. The Assassination of Versace es la miniserie del año, y los Emmy 2018 el clavo premiando la como mejor miniserie.