‘Assassination Nation’, matamos todo!

‘Assassination Nation’, matamos todo!

marzo 14, 2019 0 Por wpadmin

Assassination Nation (En adelante, AN) nos atrapa porque habla de cosas bastardas como la violencia, el sexo, la venganza y la maldad. Sam Levinson no escatima nada y pone sobre la mesa temas actuales: machismo, redes sociales, egoísmo y pederastia. Tenemos un guión que puede devenir real -ui, qué miedo! – y unos actores y actrices muy convincentes. Ya os adelanto que los hombres quedamos mal parados, nos lo merecemos.

Sin moverse de un barrio acomodado estadounidense el argumento se plantea como una road movie existencialista. Lily (Odessa Young) Vive frenéticamente la juventud, rodeada de buenas amigas, va de fiesta en fiesta, se enamora (lo parece) de un hombre casado y mantiene una relación complicada con su novio. La escuela como -le limita los pensamientos- y la relación familiar es la esperable si tenemos en cuenta que los padres son excesivamente tradicionales y el hermano es un adolescente solitario. Lily vive con las preocupaciones existenciales típicas de la edad y demuestra más madurez que algunos de los adultos del auca y, sobre todo, más que los machos de la historia, que son unos incompetentes en todos los sentidos, emocionalmente también.

Ya conocemos la heroína, que es la relatora de AN. En el primer minuto nos hace un resumen de lo que veremos, ya nos prepara por si alguien cree que el exceso de sangre o de violencia puede molestar. Como todos vosotros seguiréis adelante, ya os puedo decir algunas cosas interesantes sin avanzar nada importante.

AN podría ser una historia de Black Mirror para mayores de edad. El eje central es la ambivalencia entre la privacidad individual y como hacemos pública la vida en las redes sociales. Por un lado, está la vida personal que se adapta a las normativas sociales vigentes, en el caso de AN, el puritanismo americano; y por otra, la vida virtual, que nos parece más libre y más interesante. Cuando toda la información virtual es manipulada por alguien y cuando ese alguien lo hace visible a todo el mundo la sociedad conservadora se revuelta contra los pecadores. Un hacker decide hacer públicos los secretos de los vecinos del barrio; al principio sólo le toca recibir a gente de poder, pero la cosa se hace global y todo el mundo tiene los trapos sucios a escena. En este momento, como si se tratara de la Purga, Cualquier vecino tiene el derecho y el deber de hacer justicia.

AN nos muestra una sociedad religiosa y patriarcal, la mayoría de los pecadores o son mujeres consideradas putas o personas con tendencias sexuales diferentes a las establecidas por el catolicismo. Por suerte la venganza llega a tiempo y nos podemos relajar después de tanta rabia contenida.

La escena más imponente del film es cuando se hacen visibles muchas informaciones de los vecinos y estos pasean por la calle con máscaras para que no se les reconozca, incluso los niños, porque todo el mundo tiene algo que ocultar y proteger. Se deben proteger los grupos vengativos que rodean por las calles buscando alguno de los culpables inmorales. Vivimos en una sociedad tan abierta y saludable, a priori, Que se ha de esconder los pecados cometidos en privado. Como ya decían nuestras abuelas, «La ropa sucia se lava en casa”, pero la globalización ya no lo permite.