Bangor: buscando Stephen King desesperadamente

Bangor: buscando Stephen King desesperadamente

agosto 31, 2018 0 Por wpadmin

Decidme loco, loco, chiflado, de la seta o votante del PP que este año he aprovechado parte del verano para buscar, perseguir e incluso fustigar el escritor, guionista y también director de cine Stephen King a Bangor, Maine. Sí, director de cine, que hizo Maximum Overdrive en 1986, aquel film basado en su relato Trucks (1973) sobre camiones rabiosos el que copiaba descaradamente El diablo sobre ruedas (1971), Killdozer (1974) y The Car (1977), y que redefiniría más tarde con Christine, tanto la novela como el film, ambos cocinados en 1983.

How do you kill something that can not possibly be alive?“. ¿Cómo? Con miedo, con perseverancia, con cojones.

Bangor es la tercera ciudad más grande de Maine pero parece un pueblo. la supera Portland y Lewinston -donde un montón de gente habla francés acadien- pero también parecen pueblos. Maine tiene muy pocas carreteras y cuando pasas te coma el bosque, literalmente. A Maine hace -30 grados en invierno y 25 grados durante los dos escasos meses de verano. En la costa de Maine no te puedes bañar ni el mes de agosto, ya que el agua del Atlántico está siempre helada. En Maine hay fantasmas, muertos vivientes y asesinos en serie. Por encima de Bangor aún vive gente de descendencia escocesa y francesa -me dice el conductor deuber todo flipat- en zonas remotas, escondidos en el bosque. Allí arriba aún hace más frío, allá arriba aún nieva más, me insiste. Bajar de allí arriba hacia Bangor, Que también está en el norte, son tres o cuatro horas de coche. No hay autobuses ni trenes ni patinetes. Es Maine, me dice. Y aquí hacemos lo que nos da la gana.

Stephen King vive en el número 47W de la calle Broadway. Es la mansión más antigua de Bangor y es la zona más exclusiva del pueblo. Se la compró en 1980, después de saber que se forran con Pennywise. Había trabajado en una lavandería, había hecho de profesor de secundaria y su mujer, la Tabitha King cobraba el dinero justo para comer gracias a las horas de trabajo a un Dunkin Donuts. Sabían lo que era pasarlas canutas y la familia de la Tabitha le decía que lo dejara, que era un perdedor nato, un colgado, un lame-hilos de primera y un tipo terrorífico. No es de extrañar, la fotopresentació de su sección de relatos Kings Garbage Truck, En la revista universitaria, llevaba el mensaje “Study, Dammit !!“, Con una cara de Charles Manson y un recorte que hacía temor.

El tour oficial Stephen King te cuenta todo esto y más. Te lleva a los lugares emblemáticos como el ojo del husillo de Pennywise, El depósito de agua de Dolores Clairborne, El aeropuerto donde se rodó la miniserie The Langoliers (1995), la terrorífica y gigante estatua de Paul Bunyan o el campo donde se filmó la primera historia de Creepshow (1982). También nos paramos en el pequeño pueblo de Brewer, En la Stephen King ‘s Rock Station, Una de las mejores de Estados Unidos, y que ahora escucho religiosamente cada día. Allí nos hacemos fotos, un montón, y el guía – que se llama Penney Tinker– ha visto que los cuatro o cinco que estamos al grupo soy el que está más nervioso. Sí, me dice, el señor Stephen King creó un ultralloc a Bangor llamado Derry que robó de la ciudad norirlandesa, y picada en el ojo por la proximidad que tiene Bangor con Belfast, Maine.

Un día -me sigue explicando en Penney– cuando el Steve pasaba el sábado con su hijo Owen, Se le acercó una joven. Él, pensando que le pediría un autógrafo, cogió el bolígrafo de siempre; «Me puede hacer una foto que se vea Bangor? », Le preguntó la chica. No tenía ni idea de que se encontraba ante el rey del terror. Y es que Stephen King, Aunque sus fans lo reconocen sin dificultad, tiene la suerte de pasar desapercibido. Escogió vivir a Bangor porque es un pueblo aislado y su vida ha sido literalmente escribir cada día e ir al colmado de tres calles más abajo para comprar tabaco (vicio que ha dejado) y que también se visita el tour. en Penney nos informa que a King se le ve mucho menos ahora por el pueblo. Antes se pasaba horas en la biblioteca o en la antigua librería de en Penney a Broad Street, justo en el centro, ahora reconvertida en un pub irlandés, pero ahora se pasa los meses de invierno en su casa de Florida, además de sufrir una debilidad física importante debido al atropello que sufrió cuando caminaba alrededor del lago de North Lowell, En 1999.

La famosa valla de la casa de Stephen King la vemos cerrada con una cadena barata y una combinación que podría ser el 237, como la habitación deel Resplandor. Siempre se deja la puerta abierta cuando está en casa; los fans son respetuosos y no pasan de la línea de entrada. Por la parte de atrás podemos ver cómo se ha construido una piscina cubierta y ha comprado la casa de al lado por un millón de dólares cuando no la valía, ya que sus vecinos, odiados a Bangor, La habían dejado en la ruina total.

Estas historias y otras van apareciendo durante el recorrido de tres horas del tour. Vamos hacia el cementerio de animales, donde se rodó el film, y lugar emblemático con el que se inspiró King para escribir su novela Pet Sematary. Allí vemos exactamente donde se colocó el escritor para hacer de cura para la película y también visitamos la tumba de Carrie, Una mujer enterrada desconocida con la que el autor se basó para escribir el famoso relato del adolescente con poderes telecinètics que todos conocemos y que luego mejoraría Brian de Palma con su filme de 1976.

Más curiosidades? Que la peor película de Stephen KingSkeleton Crew– se rodó en una fábrica abandonada cerca del río Penobscot con ratas de verdad que se reprodujeron de tal manera que la ciudad sufrió un episodio de higiene pública importante, o que el hospital de pediatría y la biblioteca de Bangor han sido numerosas veces reformados y ampliados con dinero del matrimonio King, como también lo ha sido la construcción de la piscina municipal para niños con pocos recursos.

Bangor ha ganado mucho con Stephen King. Desde los 80 que lo ha puesto en el mapa convirtiéndola en un lugar de peregrinación religioso por los seguidores del autor. No verá pero los nombres de los King en los innumerables proyectos sociales en los que se han involucrado; rechazan todo tipo de placas o estatuas y son modestos hasta la médula, además de antirrepublicanos y anti-Trump. Creen que deberían pagar más impuestos para ayudar a los que menos tienen. Unos comunistas asquerosos, como dirían los de VOX o Ciudadanos en nuestro país. Qué le vamos.

Intente matar aquellos seres que de ninguna manera pueden existir. Tome mochila y la cámara de fotos y palpar la realidad del viaje mirando todo lo que le permiten sus ojos con la mirada de vuestros escritores o directores de cine de cabecera. Esto -me dice Jack Torrance es bastardía. Y su consejo va acompañado, como siempre, de una gran hacha perseverante que no da tregua.

Stephen King Tour.