Ben Foster ‘in crescendo’!

Ben Foster ‘in crescendo’!

marzo 8, 2019 0 Por wpadmin

Nacido en Boston, Massachusetts, a principios de la década de los ochenta, Ben Foster está haciendo una carrera cinematográfica ordenada. Comenzó con pequeños papeles en todo tipo de cine o series de televisión, buscando su lugar en esta industria tan competitiva. Poco a poco se va notando como su presencia en estos filmes hace mejorar el producto, por eso Stephen Frears lo elige para que sea Lance Armstrong a la quiebra The program, En la que sólo sale beneficiado el actor, que copia con mucha solvencia la prepotencia del ciclista estadounidense. Coincide que un año antes de hacer esta película interpretó el papel protagonista deUn tranvía llamado deseo el National Theatre junto a la gran Gillian Anderson. Todo este bagaje le sirve para hacerse un nombre suficientemente importante para que le lleguen ofertas cada vez más interesantes. con Hell or High Water (comanches), Uno de los filmes más sorprendentes del año 2017, logra consolidar un personaje que le va como anillo al dedo. Es el actor ideal para interpretar un perdedor sufridor, de aquellos que desde el minuto 1 sabes que no hará nada bueno, que no saldrá.

Este año nos llegan dos títulos muy interesantes protagonizados por Ben Foster. El primero, que se estrena este mes de marzo dentro del festival American Film Fest de Barcelona, es Leave No Trace y explica la relación de un hombre viudo que quiere cuidar a su hija adolescente en un ambiente seguro, según él, viviendo en los bosques frondosos de Oregon lejos de la civilización. El otro filme es Galveston, Que se estrenó el 7 de diciembre, y que podría ser que haya pasado desapercibido entre tanta oferta.

Leave No Trace está dirigida por Debra Granik (Winters Bone, 2010) y en esta nueva aventura vuelve a situar una chica adolescente en el centro de la historia. La Tom (Thomasa McKenzie) Es feliz con su padre, tienen unas rutinas muy adecuadas por el lugar donde viven, saben alimentarse, distraerse y vivir seguros. Si nos fijáramos en la pirámide de Maslow, veríamos que tienen cubiertas las necesidades básicas, como la seguridad y, por tanto, han llegado a un momento en que se pueden empezar a plantear buscar una mejora personal y espiritual. Los próximos escalones de la pirámide serían la afiliación y el reconocimiento, pero el padre es incapaz de hacer cualquiera de las dos metas porque tiene miedo, nunca encuentra la situación que le hace sentir que forma parte de la sociedad. Las duras experiencias previas le imposibilitan para poder hacer una vida social satisfactoria. De ahí que la relación entre padre e hija comienza a tambalearse, ella tiene unas expectativas muy alejadas de los pensamientos paternos. Dos grandes interpretaciones que transmitirá una sensación de química entre los dos personajes que hacen de Leave No Trace una de las grandes sorpresas de la temporada. Como la puntuación del post es para Galveston, Aquí os pongo la de Leave No Trace: 8

Galveston también tiene una dirección femenina, Melaine Laurent (La amada Shosanna deInglurious Basterds) Y está basada en un libro de Nic Pizzolatto (true Detective) Que también firma el guión con seudónimo. El argumento es sencillo, un sicario en una fase de la vida crepuscular a causa de una enfermedad es traicionado por su cabeza y se ha de esconder para planear la venganza. En la huida recoge una joven prostituta, Elle Fanning (The Neon Demon), Con quien comienza una relación muy curiosa que le hace replantearse la vida. Como si fuera una típica road movie, Con la pareja protagonista convertida en trío cuando se añade la hermana pequeña de la chica, la relación entre ellos fundamenta una estructura sólida, con una historia bien contada y unos personajes creíbles, gracias a las magníficas interpretaciones de todo el reparto. Personalmente lo que más me ha gustado es el ritmo que imponen, y de eso también se encargan la pareja protagonista, desde la parsimonia exagerada del personaje de Ben Foster hasta el histrionismo de la chica. Estas dos personalidades tan polarizadas deben mover su posición para llegar a un acuerdo y entenderse. Él, callado, pensativo y reservado, que hace perder los nervios a cualquier espectador, y ella, con aquella energía intrínseca en la juventud, con toda una vida por delante. El resultado final de Galveston es mérito de todos, tanto de la historia como de la directora como los y las protagonistas. Yo de vosotros haría un vistazo, seguro que te entretiene y en saque algún provecho.