Bienvenidos, pasad, pasad … en la ‘casa’ de Lars von Trier

Bienvenidos, pasad, pasad … en la ‘casa’ de Lars von Trier

enero 29, 2019 0 Por wpadmin

la legión haters de Lars von Trier no para de crecer cada año, especialmente en la crítica especializada, que ha convertido la corrección política en un mantra que lo engloba todo. Pues bien, el gran danés tiene una sorpresa para ellos, una película con dedicatoria. La multitud de críticos que se levantó del sillón a Cannes a la mitad o antes de que acabara el film lo entendieron perfectamente. Von Trier los estaba abriendo en canal al ritmo de las enfermizas variaciones de Glenn Gould, el mejor secundario del año.

Elalter ego de Von Trier, un Matt Dillon recuperado para la causa, quiere alzar su casa o su obra con una idea que él ha defendido más que nadie con una fuerza inalterable: la violencia (Física, metafórica o psicológica) también es una creación artística, como la Venus de Milo. De hecho, durante prácticamente toda su trayectoria Von Trier ha hecho su propia investigación del arte con métodos poco ortodoxos. Y si no, que se lo pregunten a Björk. O si no, recupera Antichrist (2008). Y eso es lo que hace Jack en un film no apto para todos los públicos y en un formato de serial killer visceral, sin eufemismos, a veces con un sentido del humor surrealista y usando imágenes de archivo; algunas son de las mismas películas de Von Trier (por si alguien tenía alguna duda de qué va la cosa). La estética huye de los mandatos del dogma 95 pero hay pocas concesiones a la comercialidad. De hecho, ninguna.

como serial killer Jack tiene sus propios métodos y los aficionados al género no saldrán decepcionados, aunque algunas explicaciones filosóficas son pretenciosas o absurdas y el nivel intelectual de algunas víctimas, empezando por la primera, es para hacérselo mirar. En la camioneta me imagino, de hecho, el director y Nicole Kidman en la conversación previa al infierno que fue Dogville para la australiana. Ingenuidad al poder. En algunos países se han censurado algunas escenas por su violencia, pero no es para tanto; más bien habría cortado palabrería entre el autor y su supuesto terapeuta. especialmente agradable es la excursión de Jack, siempre obsesionado con su casa inacabada, con la familia, niños y todo, en el campo.

El epílogo, inesperado, también tiene un gran poder simbólico y es visualmente la parte más magnífica del film. Lleva, además, algún mensaje dirigido hacia aquellos que le acusaron de ventilador de Hitler. Inspirado en la divina Comedia y acompañado del poeta Virgilio, El asesino y el creador (ambos en uno) bajan hacia su destino final sin posibilidad de redención. Von Trier sabe que la belleza agreste e inhóspita del infierno es mucho más atractiva y poderosa que la limpieza de un paraíso con ángeles blancos sin más pretensión a la vida que tocar el arpa.