‘Black Summer’, el apocalipsis Z según el ‘survival horror’

‘Black Summer’, el apocalipsis Z según el ‘survival horror’

mayo 5, 2019 0 Por wpadmin

Netflix apuesta por el zombi y parece que lo hace con la voluntad de aportar cosas nuevas, de regenerarlo. Piano, piano … Hace varios meses nos ha ofrecido la magnífica serie Kingdom, Una especie de Juego de tronos pero buena, bien hecho (sí, lo digo siempre que se me presenta la ocasión), en que la pandemia Z de turno pasa factura a una Corea del s. XIX deprimida sociopolítico. Ahora, apenas nos llega Black Summer, El sorprendente spin-off de la no menos destacable Z Nation, Una modesta producción Syfy muy autoparódica y ambientada en pleno postapocalipsi zombi, que quedó un poco demasiado eclipsada por la irregular y estiradíssima The Walking Dead. Cabe decir, sin embargo, que Black Summer adopta un camino estilístico y narrativo propios, puntos que se convierten, al mismo tiempo, los grandes puntales. Además, el único que por el momento, durante esta primera temporada, las enmarca en el mismo universo -el verano negro del título-, hace referencia al período en que se inició el apocalipsis Z, según los personajes protagonistas de la serie madre. Por lo tanto, técnicamente también estamos ante una precuela. Y dejando de lado que los zombis también corren, hasta aquí las conexiones.

Black Summer es una producción que va de cara a barraca, afila los tópicos conocidos de sobra por los fans del subgénero. Como decía, estamos ante los primeros días del apocalipsis Z en que la confusión y el sálvese quien pueda mandan y donde no hay lugar para las reflexiones vacías de contenido. Lo que prevalece aquí, pues, es la acción y el espíritu de supervivencia, pero lo que hace la serie destacable de verdad es sobre todo la manera de hacerlo, de filmarla, abrazando fielmente, por fin, la esencia del survival horror, Concepto narrativo en primera persona creado hace casi tres décadas con la mítica saga de videojuegos Alone in the Dark y acabado de desarrollar con las posteriores Resident Evil y Silent Hill, Que pocas propuestas fílmicas o televisivas han sabido interpretar. sólo Rec (Jaume Balagueró y Paco Plaza) o Diary of the Dead (George A. Romero) Se acercaron apoyándose en el formato documental. Black SummerSin embargo, da un paso adelante y elimina la mirada del reportero, la mirada que es también la nuestra y que lo graba todo – «¡Por tu puta madre! «-, para asumir el survival horror sin contemplaciones, de manera pura, nítida, transparente e inmediata. La clave de esto se explica a través de una realización omnipresente ensalada de trepidantes planos secuencia y primeros planos cargados de ingenio y tensión que abarcan 24 horas justas de acción de alta escuela sin adelantarse a los personajes, sin abandonar -los, y que, por tanto, nos permite a los espectadores descubrir el infierno del que son víctimas en el mismo instante.

Resultado de imagen de black summer, NetflixOtro elemento a destacar es la estructura narrativa, diseñada a modo de pequeños episodios expuestos a ojos de los supervivientes y sus específicas problemáticas y maneras de hacer, que se van cruzando de manera hábil, natural y dinámica gracias a un montaje de orfebrería que introduce con saber hacer los momentos necesarios de tensa calma. Con todo ello, el objetivo de los supervivientes es claro y simple: atravesar la ciudad y llegar al estadio donde supuestamente hay una base de seguridad militar. En esta línea hay que poner el acento en el casting, correctamente convincente en una trama de esta exigencia física, y en especial sobre algunos personajes que merecen morir desde el minuto 0 por su desbordante imbecilidad, pero que, increíblemente, se ‘n van saliendo, lo -aquest- que sólo se puede interpretar como una broma autoparódica, un Easter egg introducido por los creadores, Karl Schaefer y John Hyams, Para sacudirnos como espectadores, así como también la serie de homenajes al subgénero y en filmes de culto que nos encontraremos, entre otros Duel (Steven Spielberg / Richard Matheson), Children of the Corn (Fritz Kiersch / Stephen King), Lord of the Flies (Harry Hook / William Golding), ¿Quién Reducir texto <br> matar a un niño? (Chicho Ibáñez Serrador) o Demons (Lamberto Bava y Dario Argento). En pocas series como en esta, toma más sentido aquella vieja y entrañable cantinela recitada tantas veces para justificar detritus de todo tipo para la pomada cahierista, Los blogs especializados que sólo analizan filmes mainstream y la siempre auténtica y referencial crítica de Barnalàndia, que dice que «lo que importa es el camino». Aquí sí, seguro, y si debe seguir siendo así, esperamos que sea igual de largo, al menos, que el de The Talking Dead o Juego de trunys.