Bob Dylan por Martin Scorsese

Bob Dylan por Martin Scorsese

junio 24, 2019 0 Por wpadmin

A Martin Scorsese todos lo reconoce por sus películas sobre la mafia. Pero su carrera está llena de grandes metrajes de todos los géneros posibles. Uno de los géneros más olvidados cuando se habla del director neoyorquino es el documental. Sólo hay que tener cuidado y revisar sus trabajos de no ficción para darse cuenta de que aquí también sobresale, sobresale cuando habla de cine en Il mio viaggio in Italia y lo hace cuando se dedica a la crónica musical. Él es el responsable de Shine a Light sobre los Stones; el inductor, el productor y el director de un episodio de la fabulosa saga sobre el blues. Dirigió también No Direction Home, Su primer gran documental sobre Bob Dylan. Ahora Scorsese vuelve al género y vuelve al artista con Rolling Thunder Revue, Que puede ver en la plataforma Netflix. En estos 145 minutos de metraje puede seguir al mito de la canción americana durante la gira homónima de 1975 y 1976.

La gira fue una caravana de artistas variados que decidió actuar en pequeñas localidades y en locales de poca capacidad. La acompañaban Joan Baez, T-Bone Burnett, Mick Ronson o Scarlett Rivera. Joni Mitchell se incorporó más adelante. Del mismo modo que lo hizo Sharon Stone como ayudante entre bambalinas. Lo hizo después de haber conocido Dylan por casualidad en uno de los primeros conciertos de la gira y por culpa de una camiseta de la banda Kiss. Todo ello era una especie de caravana de artistas ambulantes que en lugares poco corrientes interpretaban repertorios diversos e incluso practicaban disciplinas diferentes de la música. Poetas y rapsodas como Alan Ginsberg y Peter Orlovsky también participaron.

Scorsese coge imágenes sobrantes de la película Renaldo and Clara, Un filme de la gira que dirigió el mismo Dylan con guión de Sam Shepard y las contrasta con entrevistas actuales a los protagonistas, con digresiones extraídas de este metraje restante y también con imágenes de archivo que ilustran el momento convulso de aquellos años. Estamos en el final de la guerra de Vietnam, el Watergate y la renuncia de Nixon es reciente y es el año del bicentenario de la creación de los Estados Unidos. Todo ello queda amalgamado por la habilidad narrativa y el sentido del ritmo interno que tiene Scorsese y con la fuerza de las imágenes que nos ofrece el documental. El documental nos ofrece grandes momentos y secuencias como la rapsodia de Ginsberg en un hogar de ancianos, la visita del poeta y Dylan a la tumba de Kerouak, imágenes de camerino, conversaciones internas de los protagonistas con el periodista de Rolling Stone Ratso Sloman, la visita al boxeador condenado a muerte Hurricaine Carter o la interpretación a la reserva de Tuscarora de la canción de Johnny Cash The Ballad of Ira Hayes.

Pero sobre todo lo que da fuerza son las actuaciones de Dylan y el resto de participantes. Con una máscara puesta o bien la cara pintada de blanco ( «aquellos que llevan máscara te dicen la verdad») y un sombrero adornado con flores, Dylan nos ofrece interpretaciones memorables que van desdeIsis, A Hard Rains Gonna Fall, One more Cup of Coffee, Just like a Woman, Oh, Sister, Knockin ‘on Heavens Door o Romace in Durango. Todo ello acaba conformando un relato interesante de la gira que, si lo desea, puede complementar con lo que el escritor Sam Shepard escribió en forma de crónica.

Un nuevo reencuentro entre músico y cineasta y una nueva crónica musical precisa de uno de los mejores directores de los últimos años. Dylan por Scorsese.