Carta de amor a Pamela Adlon y su retrato perfecto de la maternidad imperfecta

Carta de amor a Pamela Adlon y su retrato perfecto de la maternidad imperfecta

mayo 29, 2019 0 Por wpadmin

Estimada Pamela Adlon,

Me permito decirte estimada en lugar de estimada alentado por los grandes momentos que me has regalado y que han hecho que me acabe enamorando de ti, de tu personaje y de tu serie. De hecho, el enamoramiento fue a primera vista y ya empezó cuando vi tus chispeantes apariciones en Louie. Allí emerge como una madre divorciada que hacía lo que podía para salir adelante y que advertida que era refractaria al compromiso y partidaria de la amistad libre. Aquel personaje se llamaba Pamela, como tú, y vista desde hoy, parece una precuela de la Sam Fox que has creado para Better Things, Una protagonista que sólo el desconocimiento puede impedir que sea reconocida como uno de los personajes más memorables de la ficción televisiva de los últimos años.

En la primera secuencia de la serie, aquella en la que te discutes con tu hija pequeña (Duke) en un banco de un centro comercial bajo la mirada interrogativa y de desprecio de la señora de su lado, ya nos marcaste el tono de la serie: un retrato perfecto de la maternidad imperfecta. Una instantánea que queda lejos de las muchas fotos adulteradas para filtros de colores y de vídeos tutoriales de diez minutos de madres YouTubers motivadas (y bien pagadas) que te hablan como si lo hicieran al oído.

Tú en la serie nos enseñas qué es la honestidad y lo haces con letras mayúsculas. Nos la enseñas cuando la Sam es una madre superada pero convencida de lo que hace, cuando le toca ejercer de hermana comprensiva, de amante tierna, ocasional y dubitativa, de hija abrumada o de amiga fiel. Siempre sin aditivos, tal como es, lejos de lugares comunes y estereotipos de todo a cien. Todo real, en la belleza y la fealdad, en la tristeza y la felicidad, en el descanso y el agotamiento, en la salud y la enfermedad y en la risa y el llanto.

El camino de Sam es el de muchos, el de la lucha diaria contra el agotamiento cotidiano. La lucha de una madre sola, una madre que trata de seguir siendo un referente para unas hijas que marchan lejos empujadas por la pubertad y el deseo de hacerse mayores.

De ellas, de tus hijas, de la Max, la Frankie y la Duke también me he enamorado y he acabado entendiendo, incluso cuando no tienen razón en nada. Y aquí radica el interés de la serie, en el matiz de cada personaje, en la huida del maniqueísmo y en las situaciones que conviertes en momentos cercanos. Tu serie, la ves y sientes los gustos y olores los olores, una sinestesia continua que la hace una ficción llena de humanidad.

Estimada Pamela Adlon, no sé si estarás de acuerdo, pero yo creo que has creado la gran serie feminista de los últimos años. La serie que lejos de gestos de salón, denuncia las injusticias y reivindica la mujer con toda su extensión. La serie que todas deberían ver, pero que sobre todo conviene que la miramos todos los hombres y que lo hacemos como lo he hecho yo, solo, atento, admirado y con los ojos llenos de lágrimas por cada final de temporada antológico que nos has regalado .

Espero que no nos abandones y que vuelva todas muy pronto, que ya os echo de menos.

Una abraza gigante de un bastardo que te quiere.