El niño de Reus ha soplado 500 velas!

El niño de Reus ha soplado 500 velas!

febrero 17, 2019 0 Por wpadmin

En la televisión actual, donde el bótox, las caras estiradas, las canas tintadas y los rostros perfectos tienen casi el monopolio de los programas (informativos y de entretenimiento), ver cada noche a Movistar + una colección deliciosa de feos como la troupe que acompañan Buenafuente en su late night, Sirve para reconciliarte con la caja anoréxica que preside el comedor.

Andrés ha encontrado, en el formato que dirige desde hace quinientas lunas, un programa con un ritmo y contenidos que se adaptan perfectamente a su manera de ver el mundo. Buenafuente no es sólo televisión. Buenafuente es radio (sobre todo, por el espíritu que transmite todo lo que hace), pero también es pintura, fotografía, artículos, la productora el Terrat o el hipo Festival de Sant Feliu de Guíxols. Hay un universo Buenafuente que une su creatividad. Un sello, una manera de hacer y de ser que no se ha estancado.

Aunque sume miles de horas en platós de Madrid y Barcelona a sus ojos (y gestos) es imposible dejar de ver un niño de Reus que quiere explicar cómo ve el mundo. Andreu Buenafuente es la astracanada y el detalle, el zasca y el beso oportuno, la broma mala y el chiste que entiendes a los tres días, la nariz roja y el oficio de periodista, el guión de hierro y la improvisación, el tenor del concierto y el chico del triángulo en una gran orquesta, el respeto por los que la han precedido y el olfato de perro trufero para detectar el talento emergente.

No hay nadie como él para saberse rodear de lo mejor de cada generación de cómics. Late Motiv tiene una nómina de colaboradores imbatible. Qué dream ream! Oh, maaama! El consultorio de Berto Romero es de lo mejor en humor que se ha hecho en la televisión en años. Bob Pop (Donde te has escondido todo este tiempo?) Es un tsunami de inteligencia y sentido común. Representa, en cierto modo, el despertar de aquella izquierda española talentosa que hace unos años que está completamente anestesiada y acomplejada por la contundencia intimidatoria de la derecha. Las apariciones de Sílvia Abril y Leonor Watling son miel. Se añora la agilidad mental de David Broncano (Aunque en disfrutamos en la resistencia). Nos retorcía en el sofá con el ADN mutante de Raúl Pérez, Nos emocionan las intervenciones del nuevo niño despeinado (James Rhodes) Y celebramos que hay relevo cuando aparecen Facu Díaz o Miquel Maldonado (No te metas en política). Por no hablar de Raúl Cimas u otros excelentes actores secundarios de la función.

El papel de regalo del programa tiene la misma calidad que los juguetes del interior. Los guionistas son brillantes, el plató no tiene nada que envidiar a late night americanos y La Banda es un masaje para los oídos. Late Motiv, Además, es pura televisión del s. XXI. No me atrevo a decir si se ha acabado el hábito de ver la TV en un día concreto y en una hora determinada, pero este formato de programa encaja perfectamente con el consumo de contenidos audiovisuales actual. Consumimos las secciones de Late Motiv a YouTube, Pero también en chupitos a Twitter, Mordiscos a Facebook o podemos ver por casualidad unos segundos en Instagram que nos recuerdan que si queremos comernos el pan entero vale más ser fieles Movistar +. el programa Late Motiv ha rejuvenecido Buenafuente. El pillo hace años que descubrió el secreto mejor guardado de los profesores universitarios. Estar en contacto con jóvenes (público y compañeros de trabajo) es la fuente de la juventud. Si Andreu inventa 500 programas más, cualquier día vuelve a llamar la puerta de una radio de Reus para que le den la oportunidad de ponerse detrás de un micrófono.

Sí, ésta no es la crítica más bastarda del bloque, pero no podemos dejar escapar más la oportunidad de brindar por las buenas noticias del sector, el talento y la buena televisión. Felicidades por los 500 programas!