El retorno a los orígenes de ‘True Detective’

El retorno a los orígenes de ‘True Detective’

marzo 22, 2019 0 Por wpadmin

true Detective ha decidido volver a los orígenes, que en su caso significa volver a las constantes que siguió en aquella primera temporada que tanto nos gustó a todos. Y lo hace con la misma habilidad narrativa entonces porque Nic Pizzolatto (El creador) es un gran escritor; si no me cree, lea Galveston o sus cuentos La Profundidad del mar Amarillo, Pero también es cierto que la fuerza visual que le daba Cari Fukunaga no es tan grande en esta nueva entrega dirigida por Jeremy Saulnier y Daniel Sackheim. Aun así, nos encontramos en un buen retorno y una serie que sabe jugar de manera perfecta con los elementos que la hicieron interesante desde el principio: la variedad de puntos de vista, el papel de la memoria y el olvido, el paisaje como condicionante y la maldad escondida.

No podemos hablar de esta última entrega sin referenciar seleccionados las anteriores, lo digo porque en la intención de estos 10 capítulos que hemos podido ver, hay una voluntad clara de volver a lo que los espectadores creen que es la esencia de la serie y que, con o sin razón, vieron traicionada en una segunda temporada, que perdía esa originalidad inicial para entrar en el terreno de una serie de género negro, bien realizada y narrada pero mucho más convencional.

En la serie, Wayne Hays (Mahershala Ali) Y Roland West (Stephen Dorff) Son dos policías que investigan un caso de desaparición de dos niños en Ozarks (Arkansas). El caso se cierra en falso dos veces, lo que planea siempre en la vida de los protagonistas. Alrededor de esto aparecen personajes que deambulan por la investigación y que siempre tienen una pátina interesante de dicotomía entre falso inocente y falso culpable. Muchos elementos de esta temporada explican este retorno a las esencias: el formato de un crimen que implica niños, una pareja policial, el efecto Rashomon, en este caso en tres líneas temporales en que se vuelve a investigado el crimen, pero sólo narradas desde el punto de vista de uno de los policías, los ambientes opresivos del sur y también se añade como novedad el punto de vista del crimen a través de dos formatos artísticos ajenos a la investigación; un libro de periodismo narrativo escrito por la esposa del protagonista y un documental que intenta recrear la verdad del crimen 30 años después. También es clave el concepto de la memoria y de cómo los recuerdos nos llevan a contradicciones y de cómo la pérdida de memoria nos vuelve vulnerables. La demencia de Wayne Hays es la metáfora perfecta (quizás demasiado evidente) de este peso que tiene la memoria en la forma en que nos llega el relato de determinados crímenes años después de que se produzcan.

la tercera true Detective también tiene la suerte de contar con el carácter y el carisma en pantalla de Mahershala Ali, Bien acompañado por Stephen Dorff y por un equipo de caracterización que permite ver en su rostro de una manera muy natural los cambios de edad que conllevan las diferentes líneas temporales. Menos fuerza tienen los personajes femeninos como una Carmen Ejogo excesivamente contenida, pero esto lo compensa el buen trabajo de secundarios como Scoot McNairy (Tom Purcell) Y el chatarrero Brett Woodard, interpretado por Michael Greyeyes.

true Detective vuelve -Retorno los orígenes- y ha perdido la fuerza de la novedad, pero sigue siendo una de las series más interesantes que tenemos en antena.