‘Ghostland’, bienvenidos al universo Laugier!

‘Ghostland’, bienvenidos al universo Laugier!

agosto 27, 2018 0 Por wpadmin

Cuando hablamos de cine de terror debemos reconocer que tantas cabezas, tantos sombreros. No nos pondremos nunca de acuerdo para que cada uno de nosotros nos da miedo algo diferente, nos asustan elementos cinematográficos en los que no coincidiremos. Por eso es delicado hacer un ranking de las mejores películas de miedo, y no lo haré. De mis preferidas destaco, en todos los encuentros, tertulias y reuniones con amigos, Martyrs (2008) de Pascal Laugier, Porque es un film diferente de los que había visto en aquella época, en la que el terror lo transmitía a partir del horror físico, del dolor y la violencia experimentados por sus protagonistas, pero sin dejar de lado el sufrimiento psicológico y mental que trascendía la pantalla para incrustarse en la testa del espectador. Si desea buscarla obvia la (penosa) versión anglosajona que se ha hecho, vaya a la original, la francesa.

La manera como Pascal Laugier nos quiere atemorizar es a partir del dolor, de hacernos partícipes del sufrimiento de las protagonistas; ya lo hizo en Martyrs, Como he dicho, y lo repitió a The Tall Man (Lea aquí la referencia que hizo en Callahan Ruiz cuando se estrenó). En su último filme, Ghostland, Vuelve a repetir el sistema, violencia y sufrimiento. En esta ocasión parte del universo creado por Lovecraft, pero da un perfil cien por cien doméstico. Se respira un aire de cine de los setenta y ochenta cuando la historia retorna al argumento clásico en el que sólo importa lo que pasa, no el porqué de lo que sucede, como en los míticos filmes de slashers Halloween o La matanza de Texas. Una mujer con sus dos hijas adolescentes se dirigen a la casa de una tía que ha muerto. Cuando acaban de llegar a la mansión reciben la inestimable visita de unos visitantes que las atacan brutalmente, dejándolas malheridas y con secuelas de por vida. Años más tarde, recuperada del ataque y convertida en una escritora de prestigio, Beth retorna a la casa para visitar a la madre y la hermana. Allí descubre que las heridas no están aún cerradas del todo.

El argumento, aunque parezca sencillo y lineal, se va complicando a medida que avanza el metraje, convirtiendo Ghostland en una habitación llena de espejos que van cambiando según donde fijamos la mirada. De hecho, las protagonistas son las que nos irán marcando el camino, y ya os digo que el camino no será ni tranquilo ni fácil de digerir. Si es de aquellas personas que le encantan los espacios oscuros, los climas cargados, que estime la estética de la familia de Leatherface, Disfruta de los giros de guión y le apasiona el estudio psicológico de la conducta humana, tiene una buena película para elegir. Si a todo esto le sumamos que Laugier es un director que cuida la estética, dotando el ambiente de los claroscuros tenebrosos y una decoración lúgubre, y que también sabe dónde situar la mirada en cada momento, podemos asegurar desde este bloque bastardo que Ghostland es una de las películas de terror de obligado visionado en este 2018. Y ahí el dejo.

PD: No sé si es porque me aterra cada día más, pero hay una escena en que maquillan y disfrazan una de las hijas y le dejan una cara que se parece peligrosamente a la de Inés Arrimadas. Si esto le sucede lo mismo que a mí me lo decís, por favor, así no me preocuparé tanto.