John Wick 3: Parabellum ‘, danzad, danzad malditos!

John Wick 3: Parabellum ‘, danzad, danzad malditos!

agosto 30, 2019 0 Por wpadmin

Durante las últimas dos décadas el cine de acción ha perdido mucha comba. El progresivo envejecimiento de las grandes estrellas que hicieron explotar el género durante los años 80 y los 90, no se ha sabido acompañar del surgimiento de una nueva hornada de actores que rejuvenecer el show, y éste ha ido subsistiendo como ha podido ; a base de revivals (mercenarios, The Last Stand, Plan de escape), De algunos nuevos y explotadíssims action men como Jason Statham y The Rock Johnson (Pronto protagonizarán juntos el esperado spin-off de la insufrible saga Fast & Furious), O reciclando a viejas glorias, en otro tiempo primeras espadas de otro tipo de cine mucho más versátil (Liam Neeson con Venganza).

Esta última fórmula es, de hecho, la que explica el nacimiento y éxito de la saga John whick, A lomos de un resurgido y siempre espléndido Keanu Reeves. Con una trama tan simple como efectiva, y que por neófitos se podría resumir, incluso, adaptando la célebre frase de La princesa prometida ( «Yo soy John whick. Tú mataste a mi perro. Prepárate a morir»), la primera de las tres películas que ya conforman la saga se convirtió rápidamente en un fenómeno de masas. Su extrema devoción por el cine de acción de toda la vida, aquel que de cara a barraca fusionando casi artísticamente, disparos, explosiones y artes marciales, ganó músculo por boca a boca de internet. Evidentemente, esto derivó en una segunda entrega bastante menos conseguida y finalmente en esta última que completa la trilogía. De momento.

John whick 3: Parabellum recupera la frescura y el humor que desgraciadamente perdió la segunda entrega, explotando como nunca el universo propio de asesinos a sueldo que supuestamente viven entre todos nosotros, una sociedad ultraconspiranoica que por momentos recuerda a The Matrix) Y que tampoco se toma demasiado en serio a sí misma, y ​​lo hace con un montón de persecuciones, luchas e intercambios de golpes y disparos imposibles, magníficas coreografías que convierten la acción en un bello baile de bastones. Una vez vengada su perrita en la primera parte y pagado la deuda personal que arrastraba en la segunda parte (aunque de muy malas maneras), ahora, whick, tendrá que hacer frente solo la ira de esta comunidad de sicarios mientras busca el perdón de quien supuestamente la controla.

Es cierto que el filme le falta un punto de argumento, un poco más de reposo y elaboración en la trama y el guión, que es lo que explica que todo vaya de más a menos. Se echan de menos, y mucho, las frases lapidarias, un elemento indisociable del género que antes solían encajarse muy hábilmente en este momentos de falsa calma, de tensa espera, y que aquí, por desgracia, brillan por su ausencia. Pero el film -las cosas como son- es una verdadera fiesta para los amantes del género de toda la vida donde, además, los efectos digitales no desentonan, los especialistas sobresalen y los secundarios lo bordan, en especial Mark Dacascos, Otra vieja gloria del género B recuperado como contrincante psicótico. Y que dure!