‘La balada de Buster Scrubber’: los Coen en esencia

‘La balada de Buster Scrubber’: los Coen en esencia

noviembre 21, 2018 0 Por wpadmin

Nos habían anunciado que los hermanos Coen escribirían y dirigirían una miniserie a Netflix, La balada de Buster Scrubber, y al final ha llegado, pero no con apariencia de serie, sino que se ha estrenado como una película episódica. Aún mejor. Lo que se encontrará cuando la vea, lo que debería hacer sin pensar entre vosotros ni dos veces, son seis relatos que han ido escribiendo a lo largo de los últimos años en torno a personajes que han ido formando el imaginario del género del oeste: pistoleros, atracadores, sheriffs, comanches, banqueros, buscadores de oro, cazadores de recompensas, guías de caravanas y una bandada de individuos que acaban configurando un homenaje de los hermanos a un género que ellos han querido y tratado de manera muy interesante a lo largo de su carrera (true grit o No country for all men).

Como si fuera un libro de cuentos, en el filme vamos pasando páginas e historias, cada una a través de un registro diferente: las dos primeras, más humorísticas; la tercera, más dramática; una cuarta fascinante, hecha con dos personajes y una economía de medios envidiable; una quinta que podríamos catalogar como un relato trágico y romántico, y una última que se vale de la palabra para crear una atmósfera extraña e inquietante desde arriba de una diligencia.

Todos estos registros los han utilizado los dos hermanos en las diferentes historias y funcionan bien como resumen de su trayectoria fílmica, una filmografía variable en géneros y formatos pero coincidente en la idea de crear un estilo propio a través de la fatalidad de sus historias, el humor grotesco, la capacidad de crear personajes icónicos, el retrato del lado oscuro de las personas, el tratamiento de los paisajes como personajes, la capacidad de sorprender y la violencia frontal que acaba siendo la resolución de todos los conflictos.

Podemos convenir que un film compuesto por seis relatos puede ser irregular, en mi opinión algunas historias son mejores que otros o al menos emocionan más, pero todas son absolutamente reconocibles y demuestran el dominio que los directores tienen los recursos que permite el lenguaje cinematográfico ( encuadres, luz, movimientos de cámara, composición de planos y colores), todos los cuales están al servicio de una historia que homenajea el mejor cine del oeste y que resume muy bien la trayectoria sólida de dos de los cineastas más interesantes de los últimos treinta años. Los Coen en esencia.