Megalodon

Megalodon

septiembre 3, 2018 0 Por wpadmin

Steven Spielberg es culpable de todo y más. sobre todo que ploréssim con I.T. más que con Heidi y Marco juntas cuando éramos pequeñitos, que muchos continuïin pidiendo dinosaurios como mascotas a los padres y que a los Bastards haya una escisión histórica entre sus partidarios (encabezados por un servidor) y los renegados que no (con Jep Soler como abanderado). Es precisamente entre Jep y yo (el burro delante, como es educación) que coincidimos, pero, a la hora de considerar Jaws (Tiburón) como obra maestra, precisamente la película culpable (vuelta a empezar) que muchos aún hoy en día cuando nos bañamos en la playa vislumbramos el horizonte en alerta a cualquier aleta … y, claro, de despertar un subgénero tan peculiar como el sharkexplotation.

Todo comenzó cuando Brody hizo evacuar las playas a gritos y se desató a partir de que el jefe de policía deAmity Island (En realidad Martha Vineyard, localización a la que hemos enviado recientemente al bastardo Víctor González para hacer un imperdible reportaje de campo) reclamara más esfuerzos para matar al confirmado tiburón ganado.

Desde entonces tos se ha desatado, literalmente. Sucedieron secuelas, filmes en 3-D, de serie B (Deep blue sea como mejor muestra) y serie Z (con Sharknado como saga más prolífica y triunfante aún entre la audiencia más trash), Hasta el punto de que ya llevamos unos cuantos veranos en los que no ocurre que un tiburón nos venga a ver: Open water, The reef, Infierno azul, A 47 metros… hasta megalodon (2018), producción blockbuster con alma de serie Z que, por sorpresa nuestra y contra la opinión genralitzada, nos ha encantado.

A falta ya de nuevas ideas se ha apostado por llevar a la pantalla grande en el escualo más imponente que nunca ha existido: el Carcharodon megalodon (El Carcharodon megalodon), un tiburón gigante prehistórico y el pescado canívor más gordo de la historia de la Tierra. Aunque hace millones de años que dejó de rondar nuestros mares y océanos, los guionistas se la han ingeniado para que una serie de científicos idealistas con el apoyo de un millonario pirado descubran un bajo la Fosa de las Marianas. Una excusa argumental cualquiera que está concebida para ofrecer a los fans del género y los de la acción el combate del siglo: Jason Statham vs. megalodon.

Y la propuesta no podía ser más entretenida, apostando por la gamberrada y combinando acción y humor a partes iguales y, evidentemente, secuencias de tensión (ya no diremos terror, que también) con el tiburón monumental por medio. La primera hora es de traca; la segunda con Jason Statham haciendo de lo que sabe hacer mejor, que es de Jason Statham, Y unos veinte minutos finales hilarantes con una playa china rellenar de bañistas con flotadores multicolores.

La única crítica: hemos echado de menos gore, Es decir, sangre e hígado, todo sea suponemos, por la voluntad manifiesta de ensanchar la base (y los bolsillos). Y es esta apuesta por la comercialidad del film que seguro que alguien dirá que toda la culpa es deSpielberg (¿Verdad Jep ?!).

Yo sólo me pregunto: para cuando ‘The Meg 2’?