No te puedes fiar ni de tu hijo!

No te puedes fiar ni de tu hijo!

febrero 17, 2019 0 Por wpadmin

«Cría cuervos y te saca los ojos!» O «de pequeño te los comerías y de gran te duele no haberlo hecho!» Son frases de la sabiduría popular que ya nos avisan de que eso de tener hijos puede ser un deporte de riesgo. Parecería que lo peor es cuando se juntan con los de su grupo de iguales, como ocurre en Children of Corn (Fritz Kiersch) o en ¿Quién Reducir texto <br> matar a un niño?, Del maestro Narciso Ibáñez Serrador, Pero hay un buen número de niños que no necesitan la ayuda de otro compañero para atemorizar a los adultos, y especialmente sus progenitores. A todos nos viene a la cabeza la Regan de The Exorcist (William Friedkin) y en Damien de The Omen (Richard Donner). Todos estos filmes han convertido en clásicos del cine de terror y difíciles de igualar en los tiempos que corren. The Prodigy (Nicholas McCarthy) no intenta superar ninguno, y ésta es su mejor virtud.

Las primeras escenas de la película nos cuentan y sitúan rápidamente en el epicentro de la historia. Se intercalando el nacimiento de Miles y el final de Scarka hasta que en dos imágenes nos quede claro que el niño será especial, tal vez demasiado. Scarka es un asesino despiadado que se reencarna en Miles para poder continuar su camino de maldad. La lucha interna entre los dos personajes será el hilo argumental de The Prodigy, Y para construir la tensión que mejor que unos padres noveles y felices?

Taylor Schilling (Orange is the New Black) Interpreta a Sarah, la dulce madre que descubre las altas capacidades intelectuales de su hijo Miles y que, orgullosa, decide hacer todo lo posible para que el niño sea feliz. Como cualquier madre, no? El dilema le viene cuando ve un comportamiento extraño a Miles y empieza a buscar la solución.

Lo más interesante del film, sin querer explicar demasiado y dejando de lado el ambiente terrorífico y los espantos que me han hecho saltar de la butaca, es como la historia, sin giros bruscos de guión, va girando entre la locura, los hechos paranormales y la violencia. A Y Origins (Mike Cahill) nos contaban que cuando una persona moría se reencarna y mantenía los mismos ojos, de esta manera podrían seguir los rastro de los que morían. Aquí lo que nos cuentan es que algunas almas cambian de cuerpo cuando mueren porque todavía tienen algún asunto pendiente que tienen que cerrar. Cuando esta alma tiene una misión de humanidad, ningún problema, pero cuando la tarea inacabada es la de continuar asesinando la cosa se complica. Si además añadimos lo que sería capaz de hacer una madre para salvar a su hijo, ya lo tenemos, una sencilla película de terror, sin grandes pretensiones que nos hace pasar un buen rato, nos asusta y entretiene. Para esto sirve el cine de terror, bienvenido. Es una película que recordará, sobre todo, por un par de escenas: la sesión de Miles con el psiquiatra y el hallazgo del perro.