‘Shazam!’ O DC copiando Marvel en modo ‘desesperado’

‘Shazam!’ O DC copiando Marvel en modo ‘desesperado’

abril 15, 2019 0 Por wpadmin

Tenía ciertas expectativas con Shazam!, No lo niego, y parte de la culpa la ostentaba una campaña de promoción al menos simpática que parecía intentar sacar peso a la trascendencia, la oscuridad y la artificialidad de las últimas producciones de la casa. Pero como suele ser habitual en todo lo que toca DC, la decepción ha vuelto a ser el resultado final. Es cierto que el film es mucho más luminoso y colorista, y que se desmarca acertadamente del tono presuntuoso, grandilocuente y existencial que hace una década plantó el amigo Nolan con su Batman alfeñique y ultratraumatitzat, pero la formula no acaba de cuajar. Y da la sensación de que DC ha querido copiar el estilo supuestamente alegre y diáfano de Marvel deprisa y corriendo, sin meditar cuál debería ser el verdadero leitmotiv del personaje y su concreto encaje dentro del universo que se le presupone. Porque esta es otra, Shazam! no liga absolutamente con nada de lo que hemos visto hasta ahora, de todo lo que se debería encontrar bajo el cobijo de la Liga de la Justicia. Pero si éste fuera el único problema del film, menos mal …!

Resultado de imagen de Shazam!El verdadero handicap del film es que es demasiado infantil, que no tiene nada que ver con ser familiar, como he leído esparveradament en alguna otra crítica, es decir, con querer estar dirigido a padres e hijos. Dudo que este filme guste a muchos padres, y de hecho, pongo en duda que pueda gustar a demasiados niños. El humor es tan tonto, tan previsible, tan insulso y poco exitoso que es difícil no acabar con la sensación de que incluso los films del supuesto mismo estilo que se hacían en décadas anteriores, muchas de las cuales salían sólo para videoclub, eran bastante más superiores. Como por ejemplo Big, La supuesta gran referencia clásica del film. Pero es que esta referencia se reduce a un guiño a la escena del baile sobre el órgano electrónico gigante. Bueno, y al amigo cómplice conocedor del secreto, también. Y ni rastro de las contradicciones autorreflexiva entre adultos y adolescentes de aquella, lo que aquí se parte de un adolescente huérfano con más de un motivo para querer crecer rápido. Y cuando por fin lo consigue, con la atrogament de poderes sobrenaturales incluidos gracias a un mago místico interdimensional, no sabe muy bien qué hacer. Seriously? Muy, muy desaprovechado todo.

Resultado de imagen de Shazam!El filme tampoco es que aburra, e incluso diría que mejora el nivel de producción a que DC nos tiene acostumbrados, que ya es decir, pero sigue siendo insuficiente. Me decía un amigo sobre el estreno del nuevo y también decepcionante tráiler del episodio IX de Star Wars, Que lo que pasa es que nos hacemos mayores y ya no sabemos disfrutar con estos filmes que consumíamos más alegremente y sin tantos miramientos cuando éramos sólo unos chiquillos. La tesis es buena, y seguramente le habría comprado si no existiera Stranger Things. Aquí la trama es tan dispersa y está tan llena de tantas lagunas que sólo encuentra paliativos con algunos gags, no siempre brillantes, y la solvente interpretación de Mark Strong, Lo único que se cree todo lo que está pasando. Zachary Levy, Por el contrario, el actor heroico protagonista, a pesar de intentar minimizar la losa del guión y de una dirección errática con un variado abanico de chistes y histrionismos, desprende el mismo ‘moho’ que un pescado hervido, y así todavía se hace mucho más difícil aguantar dos horas y cuarto de metraje sin rendirse a una pequeña siesta. O tres.

Pero no se vayan aunque hay más! Y es que lo peor de todo es el ridículo final ‘Power Rangers’ y ultramoralista, un desenlace con tres o cuatro clímax eternos y sin sentido que acabarán de hacer las delicias de aquellos que hace tiempo que se pasan por la entrepierna los valores y las maneras de hacer y de intoxicar todo de esta nueva Disney. Por perbocar y no dejar gota. Y si encima tenemos en cuenta que el director de orquesta es David F. Sandberg, Un auténtico genio del cortometraje de terror que ha conseguido saltar a la primera división profesional gracias, sobre todo, a los réditos de pequeñas joyas de culto como Lights out, La decepción se convierte mayúscula. Ciertamente, para apagar las luces y no volverlos a abrir nunca más.