‘The Predator’. Dejad en paz los ochenta!

‘The Predator’. Dejad en paz los ochenta!

septiembre 26, 2018 0 Por wpadmin

Sí, el titular es claro y catalán. El cine de los ochenta se hizo en aquella década para cubrir la demanda de un tipo de espectadores, con una industria que disponía de unos recursos concretos y en el formato y la técnica que predominaba. Intentar emular esto 40 años después, ya sea desde la nostalgia o con la intención de hacer rentable el producto, puede dar como resultado una aberración como los prototipos de la teniente Ripley.

The Predator (2018) llega a las carteleras con un hype importante. la dirige Shane Black, El primer soldado que muere a Predator (1987), el cual quiere recuperar el espíritu del filme que mitificar la figura deArnold Schwarzenegger y al mismo tiempo dar continuación a una de las sagas míticas del cine contemporáneo.

Suprimiendo su predecesora Predators (2010), con un Adrien Brody haciendo el ridículo de taquilla más grande de su historia, Shane Black nos presenta Quinn McKenna, un francotirador que tiene la mala suerte de cruzarse con la nave del Predator durante una misión en México, motivo suficiente para que el gobierno estadounidense lo quiera silenciar.

Los secundarios de la trama son un grupo de soldados renegados que en McKenna conoce al bus de traslado a una prisión militar, la científica experta en Predators Casey Bracket y el hijo autista / superdotado del protagonista, Rory McKenna.

[SPOILERS ON]

Reconozco que la película arranca de forma espectacular, con una de las mejores secuencias de acción de la saga, pero a partir de ahí todo empieza a decaer. La falta de ritmo de algunas escenas, un guión caótico (que brilla en los diálogos del equipo de en McKenna), la falsa sensación de low cost/ Serie B con un presupuesto gentes mediocre y la aparición de un super-Predator y sus perros destruyen la esperanza de los fans más acérrimos.

[SPOILERS OFF]

Las ganas que tenía Shane Black de devolvernos las sensaciones vividas con el enfrentamiento del equipo Delta en la jungla de Guatemala con la máquina de matar más perfecta de la galaxia se desvanecen con un mal desarrollo de un producto cinematográfico que pierde el norte entre géneros antónimos.

A favor

  • guión imprevisible
  • personajes entrañables
  • humor negro
  • final abierto

en contra

  • intenta imitar Predator (1987) y no lo consigue
  • El perro predator y el super-Predator
  • No estamos en los ochenta