‘Three Identical Strangers’, una sorprendente historia de luces y sombras

‘Three Identical Strangers’, una sorprendente historia de luces y sombras

marzo 22, 2019 0 Por wpadmin

Three Identical Strangers es un documental de Tim Wardle ganador del Premio Especial del Jurado de Sundance de 2018 y que se ha estrenado estos días en nuestras salas. El documental cuenta la historia de unos trillizos que fueron separados a los pocos meses de nacer y fueron adoptados por tres familias diferentes. Preparémonos para conocer la extraordinaria historia de cómo Robert Shafran, Edward Galland y David Kellman finalmente se reencontraron 19 años más tarde.

El documental de cara a barraca. En la primera escena sale Robert Shafran explicando cómo fue su primer día de universidad en 1980 al Sullivan County Community College. Robert se define como un chico tímido y reservado, en las antípodas de lo que conocemos como un alumno popular, pero se da cuenta que al llegar al campus todos lo saluda y no sólo de una manera cordial, sino de una manera cariñosa y cercana, con familiaridad, pero que todo el mundo le llama Eddy. De entrada en Robert no entiende qué pasa, pero enseguida tanto él mismo como los espectadores (el título del documental ayuda …) sospechamos la realidad. Un compañero de clase le pregunta si es adoptado y si nació el 12 de julio de 1961, porque conoce otro chico que el año anterior también había estudiado en la Universidad de Sullivan, que nació exactamente el mismo día y que tiene la misma cara, la misma voz, el mismo pelo y la misma manera de moverse. Según explica el propio Robert cuando fue a conocer su doble en su casa: «Golpeé el timbre, se abrió la puerta, y yo estaba allí.» Así Robert y Eddy descubren (una parte) de la verdad, son gemelos idénticos que fueron separados al nacer y adoptados por dos familias diferentes.

Un periodista deel Post interesa por el caso de Robert y Eddy y viaja a conocer los gemelos para escribir un artículo explicando su sorprendente historia, y con el eco de la noticia en los periódicos, en David descubre dos chicos idénticos a él, son iguales que él, así es como aparece el tercer hermano gemelo. Finalmente, y casi dos décadas después, los trillizos por fin se reúnen.

Enseguida todos los focos les apuntan. The Triplets se convierten en un fenómeno mediático, todo el mundo los quiere conocer, todo el mundo se quiere hacer fotos con ellos, los medios los persiguen, incluso llegan a salir de extras en una peli de Madonna y se pasean de plató en plató para mostrar cómo son de iguales, como hablan igual, como se mueven igual. El público los adora. Aparentemente todo el mundo es feliz con el reencuentro de los hermanos, parece un hecho inocente con final feliz, pero en realidad detrás de este hecho se esconde un secreto extraordinario y turbador que va más allá de su propia historia personal, y que podría transformar la concepción y los límites de la ética humana en nombre de la ciencia.

¿Por qué estos hermanos fueron separados al nacer? Y por qué ni ellos mismos ni los padres adoptivos nunca fueron informados? Alrededor de esta gran pregunta Tim Wardle construye toda la narrativa de Three Identical Strangers.

La excelente montaje del director y la decisión de explicar los hechos de una manera lineal y cronológica, dosificando la información y manteniendo la tensión, es fundamental a la hora de ir modelando la forma en que los espectadores vamos digiriendo la historia. Una misma escena presentada al principio o cuando ya disponemos de más información, cambia totalmente la forma en que nos hace sentir. Cambia nuestro punto de vista. A medida que va avanzando el metraje el director va oscureciendo el tono (a veces de una manera muy sutil) y de la alegría y la ilusión iniciales por el reencuentro de los tres hermanos vamos derivando hacia la percepción que estamos ante una historia oscura y truculenta que invita a la reflexión e incluso a la denuncia.

Tim Wardle consigue atraparnos desde el principio con la historia de Robert, Eddy y David, y quizás el único que le podemos retraer es que nos quedamos con ganas de más, queremos saber más, porque tengo la sensación de que a pesar de la extraordinaria premisa inicial esta historia es mucho más grande y tiene muchas más ramificaciones y conexiones con personas y estamentos muy influyentes que van mucho más allá de la sorprendente historia de The Triplets y que en cierto modo han cortado las alas al director intentando silenciar unos hechos muy oscuros y escabrosos que Wardle quería explicar del todo. Quizás lo han conseguido, o tal vez no. Ya lo veremos …